Replicar de campanas, envueltas en lágrimas, besos de polvo, y abrazos que quedan rotos tras cuatro versos mal escrito...Y mi alma cayendo en silencio como una hoja de cerezo, como el caminar sigiloso de un caracol, al igual lento, lento como el tiempo.
Parece que el reloj se quedó dormido, y no quiere dar paso al viento. Y por sí no entiendes lo que mi corazón triste grita, es que me muero de sed, de hambre cruje mi corazón, porque le falta su amor. Y mis lágrimas no tienen ya donde morir, porque mis mejillas arden de ira, la cabeza gira tan deprisa, que no me encuentro ni tirada en la alfombra roja de los recuerdos. Me encantaría no sentirme así, no desvanecerme al recordar, no desfallecer al intentar quererte como lo que no siento, me encantaría volver atrás, aquella tarde frente a la catedral, y no a verte ofrecido mi corazón, ni mi vida, ni mis sueños... ni mi ilusión, porque ahora borracha de dolor, no sé ni gritar al cielo...
Sonrío porque fue bonito hasta que se clavo en mi, hasta que dejaste de darle cuerda a esta historia.
Y se izan las velas, van a zarpar las gaviotas del mar, los lobos aúllan frente al puerto, lloran porque este no es su lugar, más que un bosque de hadas, hadas que ceden sus segundos para salvarme a mí...Y quién no lo entienda, que apriete su alma contra la lumbre, porque mis versos se queman de frío.
10 de enero de 2011
9 de enero.
Después de mucho pensar, después de llorarle a la luna y de hacer café a las tres...Después de recoger el pomo roto de su corazón, le gritó, y como el silencio de una hoja al caer, y tranquila como el vuelo de un ave, y el balanceo de un bebe..Después de oír contar hasta cien, y de cerrar los ojos para ver sí así lograba no recordar, pero cuando hablaba de él, le temblaba la voz, las rodillas y hasta el labio, no era capaz de recordar cuál era esa ilusión, cuál era su don.
8 de enero de 2011
Son tuyos.
Te doy mis ojos para que veas el amor reflejado, te doy mis lágrimas para cuando sientas sed de amistad, son tuyas mis manos para cuando quieras acariciar, mi espalda para cuando quieras soledad. Te regalo mi pelo para cuando quieras esconder tus miedos, y mis pies para cuando quieras desaparecer. Te doy mi pecho para cuando quieras dormir, y mi nariz para respirar antes de morir. Son tuyas mis piernas para jugar entre las sábanas, y mi ombligo para soplar.
Te doy mi sonrisa para cuando se te olvide amar la brisa, te doy mi boca para cuando tu corazón grite de hambre, son tuyas mis sonrisas de papel y mis oídos para escuchar que eres lo más bonito.
Te regalo la luna, el sol y un par de estrellas para que pienses en el infinito. Para ti mi corazón que miente cuando dice que no te necesita. Mis brazos para cuando quieras abrazos.
Te doy mis dedos para que recorras cada centímetro de mi, cada segundo de mi que te quiere, cada milímetro que desaparece cuando no estás aquí.
Te doy mis suspiros para que abras mi cielo, y mis palabras para que abraces mi vida.
Te regalo mi último pensamiento al anochecer, y el primero al despertar.
Para ti mis días para inventar una noche, una noche perfecta. Te doy mis versos para que leas cada noche lo mucho que te quiero, para ti una respuesta, una pregunta y un sin fin de páginas que escribir.
Loca por ti.
Creo que vas a conseguir que pierda la cabeza, que vas a lograr lo que no ha logrado miles de maneras de volverme loca, ni el licor ni el humor verde, ni una pesadillas arrastrada ni un mal día. Vas a conseguir que pierda el norte, que quede tocada para siempre.
Y es que nunca me había sentido tan indefensa, nunca había imaginado que querer a una persona duele tanto, y no entendía que el dolor más dulce, es el que mas arrasa. Porque he palpado la felicidad, y me hiciste soñar, y ahora me encuentro vagando en un sin fin de pesadillas.
Y llorado mucha en mi vida, he acariciado a mi corazón cuando estaba a punto de morir, pero nunca lo había abrazo porque sufría, porque sufría por lo que sintió y ahora al igual que un grito de pánico se aleja para siempre. Daría todo por volver a aquel acantilado en la cuidad, a aquella noche de silencio y abrazos rotos en esperanza. Y porque la ilusión me envolvió y ahora me arranca las lágrimas una a una, me siento morir cada segundo me hago a la idea de que no eres para mí.
Y es siempre la misma historia, el mundo se empeña en hacerme creer, porque el amor cada vez se esconde y cuesta tanto saborearlo para que huya despavorido...
Vas a conseguir volverme loca, absolutamente loca por tí.
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