Probablemente este dormida, cuando vayas a pintarle sueños bonitos, cuando vayas a decirle "te quiero" entre suspiros entre cortados, y sinceros. Y dejarás una rosa en su ventana, arropando sus ilusiones, y abrazándola fuerte, para protegerla de sus miedos.
Probablemente ella sepa, que estás allí, pero cierra los ojos bien fuerte, porque piensa que eres un bonito sueño, y durante esa noche, no quiere despertar. Puedes darle un beso, y desearle buenas noches, acurrucarte a su lado, y dormirte con el latido de su corazón, puedes besarle la nariz, porque se hace la dormida y no va a protestar, puedes acariciarla el pelo, porque ella se concentra en no despertar...Probablemente este dormida cuando vayas cada noche, y escales por su ventana, para arroparla de sus miedos.
15 de diciembre de 2010
Más bonita.
Y me gustaría ser más bonita para confiar más en mi sonrisa, y sacarle los dientes y arañar más fuerte esta vida. Y me gustaría contar las batallas ganadas, con los dedos de mis dos manos, y me gustaría tener seguridad, y ser de esas chicas que caminan tan deprisa sin mirar atrás. Y tener el corazón de hielo, y las caricias de porcelana, me gustaría ser brillante y deslumbrarte. Ser más bonita para poder gritar que te merezco, y los ojos más grandes, y el corazón más fuerte. Ser de esas chicas, que rompen miradas de jazmín, allá por donde pisan. Ellas parecen no tener miedo, parecen tan bonitas cuando levantan la mirada, parecen tan seguras cuando hablan...
Y me gustaría ser más bonita, para confiar más en mi misma.
13 de diciembre de 2010
Lo que más me gusta.
Llámame infantil, loca e inmadura si así lo prefieres.
Pero lo que más me gusta de este mundo es perderme en los bosques,
nadar desnuda en algún río, y mojarme los pies en la playa.
Yo le pido deseos a las estrellas, y al soplar las velas, siempre pienso en alguien.
Las peleas de almohadas, y las cartas de la distancia,
las llamadas cuando estas inundada en alcohol,
el regreso a casa sin zapatos, y con el pelo alborotado.
Pintar por las paredes el nombre de quien me roba el sueño,
meter la cabeza debajo del agua y jugar a ser pez.
Saltar de dos en dos las escaleras, imaginado que estoy volando.
Tumbarme en el suelo.
Los viajes sin maleta ni destino.
La conversaciones de las hadas y duendes.
Los latidos de un corazón enamorado.
Los ojos brillantes de un amante.
La voz cansada de un viejo ejercito de mariposas.
El sudor de un hombre.
El abrazo de alguien que quieres.
Bucear en tierra, mar y aire.
Las miradas con palabras entre amigas.
Las manchas de helado.
Los sueños.
Llámame infantil, loca e inmadura pero lo que más
me gusta en el mundo, es andar descalza por la hierba.
9 de diciembre de 2010
Una morena se desespera.
Se sienta, espera, desespera, los horas parecen muertas, y quiere respuesta, o su corazón parara. Una morena se sienta en la ventana, fuma su cigarro, tose sólo un par de minutos más impaciente. Es tan perfecta que no mueve ni un centímetro de su piel, ni un gesto, porque la cuenta de los segundos la lleva en el alma. Cada instante que pasa, el miedo se hace aún mayor...
Algo recorre sus venas, la envenena la cabeza con recuerdos, y se llama impaciencia.
Gira la cucharilla de su café una y otra vez, empieza a sentirse incómoda con tanta espera.
Y al final se levanta, mira las pilas del reloj, parece estar muerto, y los segundos pesados como una roca en el mar, y las palabras lentas como una paloma de guerra. Una morena espera, sentada en el sillón gris del fondo. Ni un milímetro de su cuerpo, porque el dolor le tiene sedado el corazón.
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