9 de diciembre de 2010

Cállate.

Por una vez en mi vida, voy a decirte más alto y no más claro.
Voy a darte voces delante en tu cara, y en silencio.
Cállate! No necesito de tus estúpidos consejos, no necesito que me recuerdes
lo madura que eres, y que a mi edad, ya estabas en la carrera y tenías
novio, no me importa a cuantos tíos te has tirado a lo largo de tu adolescencia
o lo perfecta que eras. He callado, y he tragado, toda tu mierda, y muy
equivocada he querido ser como tú, sucia rata de cloaca.
Pero ahora me arrepiento de cada segundo que quise tocar el cielo contigo.
Sólo te lo voy a recordar una sola vez más, cállate, déjame respirar.
No intentes cambiarme, deja de tocar los hilos de mi alma, deja de querer
modificar mi felicidad, no necesito ni tus abrazos, ni tu veneno.
Aléjate de mí, porque puede ser que por primera vez, levante la mano,
y no será para pedirte consejo, permiso. Por una vez en tu perfecta vida: Cállate.

Lo siento.

Pero mis miedos, y mis inseguridades forman parte de mí,
como la torpeza o los sueños, como las ilusiones y un sinfín de errores.
También las locuras, y los viajes sin maleta ni destino.
Lo siento pero si no te gusta, puedes volver por donde has venido.
Acostarme con frío, dormir con peluche y levantarme cansada.
Ducharme con agua fría, y secarme al sol, contar mariposas...
Obsesionada con las nubes, daría dos años de mi vida, por volar.
Lo siento pero mis manías y mis defectos, forman parte de mí,
como mis ganas de luchar, de aprender, y de vivir...Y así sentir.
Cada recuerdo, cada instante, hasta cada segundo.
Cada dulce o amarga lágrima, cada pícara sonrisa, o mirada de complicidad.
Lo siento pero mis días y mis noches, forman parte de mí,
como cada caída, o bobería, estupidez o herida del corazón..
Y si no te gusta, puedes darte media vuelta, y volver.
Por el contrario si prefieres quedarte, cierra los ojos, y déjate llevar.
Cada persona, cada viajero que me acompaña,
sea por uno o dos segundos, forma parte de mí...
Lo siento, pero si no te gusta, puedes dejarme dónde me encontraste.






7 de diciembre de 2010

Era martes a media noche.

Era martes media noche, las velas se fueron apagando con el sopló del último recuerdo, y allí se quedo dormida, pensativa, envuelta en los recuerdos de aquella tarde.
Y una pequeña pero amarga lágrima resbalaba por aquella rosada mejilla, y es que recordó que una noche, no hace mucho, prometió no volver a vender su corazón...
Pero ahora, se palma su pecho y no hay calma.
Era martes a media noche, cuando poniendo patas arriba cada segundo de su alma, se dio cuenta de que le quería, y que no quería perderle, y entre lágrimas dulces entendió que le necesitaba...
Era martes media noche, y las estrellas dormían, y los suspiros la vencían.
Él la hacía sentir bonita y especial, y cuando estaba a su lado, se sentía menos vulnerable.
Se acercó a ella, la besó y le robó un pedazo de aquel cansado corazón, devolviéndola la sonrisa, esperanza de crecer, un amanecer abrazados...
Era martes a media noche, cuando arropada en aquella canción, quiso protegerle, quiso quererle, tocarle y entregarse.
Tendría cien días para demostrarle, para abrazarle, y más de cien para quererle.
Era martes a media noche, cuando poniendo patas arriba cada segundo de su alma, se olvidó del dolor que supuraba aún su corazón, y entendió que quizás el tiempo había curado cada herida, que parecía abierta...
Era martes a media noche, cuando cedió quererle, y por el tiempo que fuese, no quería perderle, porque aquella noche, de martes...le necesitaba.
Y limpió las telarañas, saco brillo a los te quieros, y pasase el tiempo que pasase, quiso esperarle, porque aquel martes a media noche...él la hacía sentir bonita.
Era martes a media noche, y le quería, no quería perderle, esperarle, necesitarle...
Era martes a media noche, y quería protegerle, arroparle, tocarle, sentirle, besarle...
Era martes a media noche y las velas se fueron apagando con el último soplo del último recuerdo.

5 de diciembre de 2010

Contraposiciones.

No quiero vestir zapatos altos de tacón, ni minifaldas de Dior, no quiero pintalabios rojo puta, ni sacarme fotos con el pelo caído, no quiero ser rubia ni delgada, no quiero escuchar el Top 10, ni pop Inglés, no quiero tener un novio con moto, y pendiente...No quiero tener un lazo en la cabeza, ni intentar ser perfecta, tampoco voy a intentar estar a la altura de las estrellas, ni usar Chanel.

Quiero vestir de ilusiones de caramelo, y tacones de cristal, pintarme con licor los labios, sacarme fotos bien fea, y siendo feliz. Quiero ser morena y con el pelo alborotado, porque escondo un lado malo, quiero escuchar el latido de un corazón, y saber que estoy viva porque me río, porque sufro y disfruto...Quiero un novio que me recuerde que soy su cielo, y que me rompa las medias cada noche, y por las mañanas me bañe en besos y abrazos...Que sepa cada secreto, rincón de mí. Quiero tener pájaros en la cabeza, y ser imperfecta, con vicios y defectos, tantos como sueños y recuerdos, también tocar las estrellas cada noche subida a la barra de un bar, y usar gota de amor envueltas en sudor...

Quiero ser diferente y romper los esquemas, quiero tumbarme en la hierba, mancharme de helado, y intentar tocar el sol, quiero ser única, tener bigotes de café, y vivir en cada batalla, luchar por cada latido. Apasionada, loca y muda de sentido. Estúpida, ilusionaste y depredadora.
Quiero ser lo que siento, olvidarme de lo que esperan que sea, caminar sobre mis pasos...